Poco tiempo después de cumplir tres años de existencia, Procens comenzó a construir el primer módulo de su biofábrica en un terreno de 6000 metros cuadrados que la empresa adquirió recientemente en el Parque Industrial de la ciudad de Balcarce. 

En el primer módulo, que comenzará a funcionar en septiembre de este año, procesarán cinco toneladas de desperdicios alimenticios por día y producirán cerca de 1 tonelada de insectos diarios. Para 2023 proyectan producir 100 toneladas anuales de harina proteica, 25 de aceite y 400 de abono natural.

La obra comenzó luego de una segunda ronda de inversión exitosa, donde la empresa logró juntar un millón y medio de dólares. “Estamos muy contentos con el apoyo que tuvimos. El 80% de los inversores de la primera tanda volvieron a confiar en nosotros y sumamos dos nuevos inversores argentinos más ocho internacionales, despertando cada vez más interés para el cambio sistémico que proponemos. Además, contamos con el apoyo de cinco millones de pesos del programa de Coinversión impulsado por la Agencia Córdoba Innovar”, expresó Julien Laurençon, cofundador y CEO de Procens.

“Estamos poniendo a punto nuestra tecnología con una ingeniería disruptiva para optimizar el proceso productivo y lograr mayor eficiencia energética. Nos sentimos muy orgullosos de haber firmado alianzas estratégicas con proveedores locales muy comprometidos que nos permiten realizar un desarrollo 100% nacional. Logramos el puntaje más alto en el programa PAC Impacto del Ministerio de Producción de la Nación, que nos permitió perfeccionar nuestro prototipo con el ANR (Aporte No Reembolsable) de 2 millones de pesos que nos otorgaron”, agregó.

“También estamos extendiendo nuestro equipo. Creamos 15 fuentes de trabajo locales para respaldar nuestra inversión en I+D y el escalonamiento de la capacidad productiva. Y esperamos sumar cuatro más de acá a fin de año”, anticipó Julien.

En paralelo a la construcción de la biofábrica, Procens está avanzando en el acondicionamiento de un galpón de 600 m2 donde realizarán la fase final del proceso. “Ahí, desarrollaremos la etapa de transformación de las larvas en harina proteica y aceite. Es un proceso innovador que requiere la calibración de varios equipos y el involucramiento de distintos proveedores. Estamos viviendo un 2022 intenso con grandes desafíos y avances. Eso nos estimula mucho y genera una energía super positiva en el equipo”, señaló Francois Nolet, cofundador y COO.

A través de su proceso de cero desperdicio y cero emisión, Procens genera cuatro productos 100% naturales que sustituyen a otros convencionales de producción no sustentable. Su enfoque sistémico y con múltiples beneficios fue reconocido por la Cámara de Comercio e Industria France Argentine, que le entregó el Premio Nacional de Sustentabilidad 2021 en la categoría Pymes.

Con la construcción del primer módulo y los ensayos que vienen realizando con potenciales clientes proyectan empezar la comercialización de sus productos a nivel nacional para fin de año.

Como parte de su modelo de economía circular, la empresa de triple impacto firmó un contrato estratégico a siete años con la multinacional McCain y un convenio con el Banco de Alimentos, que le proveerán durante los próximos años sus desperdicios como materia prima para criar a sus larvas.

También firmaron un acuerdo con INTA Balcarce para implementar actividades de colaboración y realizar experimentos e investigaciones en conjunto. Ya se creó una Comisión compuesta por representantes de ambas partes, a los fines de analizar temáticas tecnológicas y desarrollar experimentos vinculados a la industria de los insectos.

“Implementando nuestro modelo de economía regenerativa seremos la primera biofábrica de insectos en el país y vamos por más. Este es el primer gran paso de nuetro desarrollo industrial. Para el 2024 el objetivo es de finalizar la expansión de esta primera unidad para procesar 100 toneladas de desperdicios alimenticios por día, produciendo 2000 toneladas de harina proteica, 500 de aceite y 8000 de abono por año. Y rápidamente empezar a replicar plantas en Argentina y otros paises estratégicos de Latinoamerica”, cerró Nolet.

¿Qué hacen en Procens?

En Procens crían insectos para valorizar desperdicios alimenticios y generar proteína premium destinada a la alimentación de animales como peces, aves, cerdos y mascotas. Lo hacen a través de un proceso innovador: producen larvas que generan una harina proteica ideal para los animales.

Las larvas utilizadas provienen de una mosca conocida como “soldado negra” (hermetia illucens) que es nativa de las regiones tropicales de América y que no se parece en nada a la común. Cuando llega a la edad adulta no se alimenta y sólo se dedica a reproducirse.

En aproximadamente tres días, los huevos eclosionan en larvas que en 12 días son capaces de multiplicar su peso por 10.000 solamente alimentándose de desperdicios alimenticios.

Productos

1)  Proticens es un concentrado proteico obtenido por larvas deshidratadas, desgrasadas y molidas luego de un proceso natural que no requiere ningún solvente químico.

2) Con el aceite extraído de las larvas generan LipiCens, que constituye una importante fuente de energía en la alimentación animal.

3) Otro de los productos es GrubiCens, que es el resultado de las larvas luego de un proceso de deshidratación. Es ideal como suplemento para gallinas y cerdos por las propiedades de sus proteínas, grasas, minerales y vitaminas contenidas en la larva.

4) FertiCens es una enmienda orgánica obtenida a partir del material residual procesado por los insectos, que le devuelve nutrientes a la tierra para preservar la salud de los suelos. Es de gran ayuda para cultivos locales.

Inicio en Córdoba y traslado a Balcarce

Procens se fundó a principios de 2019, cuando Julien Laurençon y François Nolet se conocieron en Córdoba e impulsados por el belga Gunter Pauli, especialista en economía circular, dieron inicio a un proyecto de triple impacto enfocado en preservar los ecosistemas naturales y cuidar la salud humana.

En Colonia Caroya, en una finca agroecológica llamada Chacra de Luna, dieron sus primeros pasos creando un bioterio experimental y familiarizándose con el ciclo biológico de las moscas y las larvas. Con ese prototipo funcionando pudieron cerrar una primera ronda de inversion de 200.000 dólares contando con el apoyo de 10 inversores argentinos.

En séptiembre de 2020, en plena pandemia, decidieron mudarse a Balcarce para continuar con el emprendimiento tras un acuerdo con McCain, basado en un modelo concreto de economía circular, para aprovechar sus desperdicios de papa en la alimentación de las larvas y realizar investigaciones en conjunto para validar el gran interés de la multinacional en la posibilidad de incluir el abono 100% natural generado por Procens en sus cultivos apuntando a reducir el uso de fertilizante químicos.

Gracias al primer modulo de la biofábrica, Procens validará su tecnología a escala industrial, lo que que le permitirá en un futuro convertir en cada biofábrica 100 toneladas de desperdicios alimenticios por día en nutrientes naturales de calidad para animales y plantas desde un modelo regenerativo. 

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